La verdad es que la ciudad tiene poco que ver con Varsovia. Es más pequeña, más bonita (practicamente quedó intacta tras la segunda guerra mundial), y atrae mucho más turismo que la capital. Un hecho curioso son los hombres anuncio, quienes se pasan todo el día plantados en la calle con un cartel señalando la librería o agencia de turismo de turno. También hay algún otro que se pasea por toda la ciudad, y que al menos tiene la oportunidad de combatir el frío:
